viernes, 8 de junio de 2012

Antiguo Egipto

A partir de lo que nos cuentan los paleontólogos y un hallazgo encontrado en la ciudad turca de Aranda del Duero, en el centro del desierto se formaron de la nada una pareja de humanos que estaban hambrientos, sedientos, tenían miedo y tenían calor. Como estaban desnudos se pusieron un cactus en sus partes nobles, vestimenta que se convirtió en el traje típico egipcio. Estos dos individuos superaron sus inhibiciones y procrearon a miles de vástagos.
Según las teorías científicas, los egipcios se afincaron a las orillas del Nilo en el siglo XI a. C. y se construyeron viviendas cerca de la orilla. El único inconveniente era que cuando el río subía, mojaba la ropa tendida. El resto, como las muertes, derrumbamientos, peces en los calzones... eran males necesarios.
En su mayoría eran pescadores. También existían otros oficios como cargador de piedras, cazador, constructor... pero todos se resumían como esclavo.
Salvador Dalí a la izquierda con el Faraón con su corona a la derecha.
Los egipcios se pasaron siglos dando vueltas por el desierto sin hacer nada, hasta que se pusieron de acuerdo en trabajar. Por medios democráticos se decidió en qué trabajar, a muchos no les gustaba pero había que hacerlo. Primero nombraron a un líder que daría su vida por gobernar a su pueblo y recibiría el nombre de faraón porque Rey tenía copyright. Como en las votaciones, algunos no aguantaban una vida tan dura. El faraón tenía muchas incomodidades: poligamia que lo agotaba sepsualmente, esclavos que siempre esperaban piedad, dinero que por más que gastara no podía acabarse, palacios tan grandes que mandarlos limpiar era un suplicio... pero siempre le quedaba la satisfacción de ver como se hace bien su trabajo.
Al principio había faraones en el sur y en el norte del país, pero para ser más chulos que nadie, ellos decían que eran del alto y bajo Egipto respectivamente. Tiempo después un listillo se quedó con los dos reinos y se encasquetó las dos coronas en la cabeza, costó trabajo pero lo consiguió.
Durante la historia de este país gobernaron faraones buenos, malos, amorfos, hermafroditas, griegos y algún que otro cocodrilo del Nilo, todo hasta que llegaron los romanos a joderla en grande (a Cleopatra).

Lenguaje [editar]

Dos currículums. El de la izquierda es experto en peines, pájaros, cruces y cosas raras con flechas. El de la derecha es entomólogo, como Grissom.
El pueblo egipcio pertenecía a ese pequeño grupo que hablaba antes de darle un palo en la cara al otro. Les encantaba comunicarse pero para ello necesitaban un idioma, eligieron el idioma egipcio porque era el que se llamaba igual que ellos. Esta lengua se difundió gracias a los chalets al lado del río que se compraban los gobernantes. Les ordenaban a los esclavos que escribiesen en la pared y claro, con el tiempo todo se aprende. Solo tenía un aspecto perjudicial, que cuando terminaban de escribir en la pared el dueño de la casa les denunciaba por hacer graffitis con su permiso, cosa que en aquellos tiempos era un crimen.

Escritura [editar]

La escritura egipcia era un misterio hasta que Napoleón encontró en unos de sus trayectos en moto con una roca con inscripciones. Se encontraban insultos en varios idiomas.
Napoleón la guardó cuidadosamente en una maleta para que no se estropeara. La maleta estaba sujeta a la moto por un cordón de zapato. Descubrió lo que decía el texto gracias a un traductor automático de los que hay por Internet. Esto fue un gran descubrimiento que hizo posible la traducción de textos egipcios y dibujos de animales.

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