lunes, 3 de septiembre de 2012

Ciudad en el antiguo Egipto


La arquitectura civil egipcia está concebida como arquitectura perecedera, lo que condiciona el material, que es más descuidado, principalmente adobe y ladrillo, normalmente con refuerzos de piedra que se aprecian en las jambas de los vanos y en los soportes.
En las casas de los nobles y del faraón es una arquitectura más cuidada, pero aún así se destruyeron o bien por expolios o bien por el tiempo.
Las ciudades nacen y se desarrollan en el valle, por lo que tienden a tener una estructura alargada siguiendo el río. Suelen tener una calle más ancha que va perpendicular al río y una plaza, en torno a las cuales se desarrollaría la vida y el resto de calles.
Hay muy pocas ciudades conservados, sólo excavadas. Las más importantes de las que se sabe son: Kahun (Imperio Medio), Dayr-al-Medina y Amarna (Imperio Nuevo).
Las casas eran muy sencillas, con una estructura cuadrangular con una sola entrada y no más de tres habitaciones, aunque también había casas suntuosas con varias o muchas habitaciones abiertas en torno a patios, con una parte para la familia y otra para el servicio.
En este tipo de casas se han encontrado restos de cuartos de baño y estaban decoradas en su interior con relieves y sobretodo con pinturas, muy coloristas. En todo caso todos los tipos de casas eran muy cerradas para librarse de las inclemencias del clima y sólo tenían pequeñas aberturas para ventilar o, en el caso de las casa suntuosas, patios. Terminan de forma plana y muchas tenían terrazas. Se han mantenido así casi hasta nuestros días.
También se construían casas o villas fuera de las ciudades, que solían ser casas nobles. Normalmente estaban amuralladas y ajardinadas y la separación entre la zona noble y la destinada al servicio es más marcada, en edificios aparte.
El palacio enlaza con estas villas. Suele estar fuera de la ciudad aunque a veces tiene una comunicación con esta mediante una avenida. Se realiza con materiales más nobles, pero mantiene la tónica general. Son muy cerrados, sólo con una puerta que toma la forma de gran fachada con dos torres.
Esto lo sabemos gracias a relieves, pero no nos han quedado restos. También estaban organizados en patios en torno a los cuales se desarrollaban las habitaciones, que estaban divididas en tres grupos: las de la zona oficial, las de la zona privada y las de los servidores, todo ello formando grandes complejos.
También existían ciudades que surgían en torno a las pirámides y que son pensadas para que habiten los obreros que trabajan en los recintos funerarios y a la finalización de la construcción se quedan allí las personas ocupadas de su mantenimiento, los sacerdotes, etc.
A estos habitantes se les solían llamar huérfanos, pero no de modo peyorativo sino al contrario, ya que se les consideraba hijos del rey y eran afortunados e incluso se libraban de algunos tributos.

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